Prevención, Seguridad y Rescate Vertical

En un rescate vertical en alta montaña, espeleología, escalada, barranquismo..., las enfermedades y accidentes que se producen pueden llegar a ser muy graves o cuando menos, tienden a agravarse dadas las especiales circunstancias de aislamiento, viento, humedad, frío, oscuridad, calor...

 

Afortunadamente, los accidentes en el mundo vertical son poco frecuentes aunque muy mediáticos. Tal vez es por este motivo que la mayoría de aficionados que se adentran en el mundo de los deportes de montaña piensan que la posibilidad de sufrir un accidente o enfermedad en montaña sea leve o incluso muy leve. Quizá por ello, resulta curioso un comportamiento de dejadez y menosprecio del peligro ampliamente contrastado. Aunque la mayoría del colectivo reconoce la gravedad que supondría un accidente o enfermedad en cualquiera de las actividades de montaña, pocos de ellos cambian comportamientos y actitudes para evitarlos.

 

Durante los últimos años, el helicóptero se muestra como una pieza fundamental en el traslado al hospital pero también en el propio rescate. Lógicamente esto no es posible en determinadas circunstancias (mal tiempo, mucha altitud, barrancos estrechos, espeleología...). De entre todos ellos, los rescates verticales en espeleología suelen ser los que precisan mayor cantidad de medios materiales, humanos y capacidad técnica. Tanto es así, que las técnicas de espeleosocorro fundamentan la mayoría de las técnicas de rescate vertical independientemente de su lugar de aplicación (alta montaña, espeleología, escalada, barranquismo, vías ferratas...).

 

En los últimos años han surgido por todo el territorio nacional un buen número de grupos de rescate y de sus correspondientes rescatadores, muchos de ellos bien equipados y con una aceptable formación de rescate vertical. Este hecho, en principio, positivo, ha llevado a un buen número de gente (la mayoría no adaptados al entorno) a "jugar" con cuerdas en medios verticales. Muchos son buenos rescatadores de camilla, pero cuanto practican o tienen que llevar a cabo un rescate vertical real en cavidades y barrancos, no se encuentran ni cómodos ni adaptados al entorno. Esta circunstancia ha provocado no pocos sustos y algún que otro accidente, y es que una cosa es conocer las maniobras básicas de rescate vertical con camilla y otra muy diferente es aplicarlas con sensatez y efectividad para desarrollar el mejor rescate posible.

 

Buena parte de ellos (deportistas y rescatadores) han abandonado un escalón bien importante, el mal llamado "AUTOSOCORRO", para nosotros mejor entendido como "RESCATE BÁSICO", que no lo olvidemos, es el primer paso dentro de un rescate y vital si el accidentado cuelga de un arnés. La mayoría de los deportistas por la dejadez mencionada al principio y pensando que ya lo harán los rescatadores, y la mayoría de estos rescatadores porque como si de una varita mágica se tratara, piensan que al herido siempre le encontrarán dentro de la camilla. Además, pocos de ellos conocen el potencial peligro añadido que supondría un rescate vertical de alta envergadura como el que puede ocurrir en cualquier gran sistema subterráneo como los que tenemos en España.

 

Las referencias a incidentes y accidentes en los deportes de montaña son abundantes, bien documentadas y ampliamente divulgadas por los medios de comunicación, basta con poner las palabras accidente en montaña o accidente en espeleología en cualquier buscador para comprobarlo. No entra dentro de este artículo detallar estos aspectos.

 

Podemos hacer algunas reflexiones al respecto de materiales, actitudes y rescate básico que se ven con cierta frecuencia en deportistas y rescatadores (amateurs y profesionales) y que pueden desencadenar un accidente, agravarlo o dificultar su primera asistencia cuando aún está en la cuerda.

 

ALGUNOS MATERIALES PERSONALES DE VERTICALES:

• Adaptado a la actividad a realizar:

- No es lo mismo un gran barranco o sistema subterráneo a muchos metros de profundidad que salir el domingo por la mañana para hacer una quedada.

- Los peligros en la vertical y el medio (agua, frío, calor, etc.) pueden ser parecidos pero las condiciones de aislamiento pueden ser muy diferentes.

• Una carrera descontrolada por los lúmenes olvidando la necesaria luz alternativa y la no menos necesaria fuente de calor para un caso de retención (accidente, pérdida, bloqueo, etc.)

• Descensores autoblocantes tipo Stop que son de todo menos "Stop" por su desgaste, o descensores que no va acompañado del correspondiente sistema autoblocante.

• Mosquetones de freno que se pueden encajar con facilidad en el descensor en caso de entrar en tensión la cuerda inferior (autosocorro o rotura del anclaje inferior) y provocar un descenso incontrolado.

• Bloqueadores ventrales y de mano con los dientes gastados o poco eficientes y materiales debilitados por agotamiento.

• Mal mantenimiento de los componentes del material (especialmente del arnés y de los cabos de anclaje) pretendiendo, además, que sean un poco dinámicos.

• Ausencia de materiales complementarios (material completo de reequipamiento y emergencia, silbato, navaja, topo, recambios...) que pueden evitar o por lo menos, facilitar las labores de rescate.

rescate en cueva

Rescate vertical en cavidad

 

ALGUNAS ACTITUDES:

• De respeto a la vertical, dado que una vez que estamos, el accidente está esperándonos. La mayor parte de veces, depende de nosotros arriesgar más o menos.

• Uno de los riesgos más importantes es el de caer y con frecuencia se pierde el cuidado al acceso a la vertical y la salida de esta.

• También las estrecheces, el agua y las piedras. Es común retar a los compañeros a "escaparse del accidente" en cuanto uno se ha salido, sin pensar que lo mejor es solucionar el problema y no arriesgar para escapar de él.

• El famoso "libre" no se debe de hacer sistemáticamente al cambiar de fraccionamiento o terminar la vertical, se debe decir cuando estamos protegidos de la caída de piedras u otros objetos.

• Hacer buenas instalaciones no es tan complicado con un poco de práctica. Limpiar de piedras, hacer un acceso seguro, buenas cabeceras y proteger la cuerda en todo momento. Es más un tema de actitud que saber hacer.

• Una buena formación, continuidad en las actividades, un entrenamiento constante, medida en los objetivos y buena planificación, hará que tu deporte vertical sea un buen lugar de recreo y no de sufrimiento.

• Si desafortunadamente se produce el accidente, unos buenos y actualizados conocimientos de primeros auxilios y unas eficientes técnicas de evacuación inmediata de la vertical, pueden suponer la diferencia entre el incidente y el desastre.

 

RESCATE BÁSICO (AUTOSOCORRO):

Todas las informaciones recibidas al respecto del "Síndrome del Arnés" y sus consecuencias insisten en la rapidez en la que un accidentado inconsciente sobre la cuerda puede morir en muy pocos minutos. Si quieres saber algo más sobre este tema te dejamos un artículo muy interesante “Síndrome del Arnés” de D. Dulanto y M. Avellanas.

Pero es curioso, esta información, lejos de movilizar al colectivo para aprender y practicar estas técnicas, parece caída en el olvido. Aunque tampoco al 100%, porque en datos tomados desde 2013 hasta la actualidad, casi un 80% conocen lo  fundamental y las graves consecuencias que pueden sufrir los inconscientes suspendidos del arnés. Pero con todo, lo más destacable es que tan sólo un 18% de ellos han hecho una práctica de rescate básico en los últimos... ¡2 años!

 

Podría parecer que dentro del colectivo de rescatadores fuera diferente, y así es, pero para mal. El 46% no sabe explicar ni que produce ni cuáles son las consecuencias de permanecer inconsciente y suspendido del arnés. Pero todavía es peor el porcentaje de prácticas del llamado "Autosocorro" en los últimos 2 años, tan sólo un 6%.

Como ya decíamos antes, muchos pensarán que tienen una varita mágica para sacar al herido de la cuerda y empaquetarlo, o al menos, que nunca habrá un compañero del propio grupo de rescate que necesitará una ayuda urgente colgado de la cuerda.

Es precisamente este primer escalón en la intervención de un accidentado suspendido del arnés lo más preocupante del rescate vertical, sobre todo por el abandono individual, de los propios clubes y de los grupos de rescate.

Quizás el siguiente paso o pregunta sería… ¿y qué método de autosocorro es el mejor? Tema que dejamos para otro artículo.

 

¡Así que a practicar!

 

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Instructor de Progresión y Rescate Vertical para profesionales y deportes de montaña. Sus trabajos como verificador de EPI’s, perito judicial en accidentes laborales y deportivos y sus casi 4.000 alumnos formados le confieren una magnífica visión global del mundo vertical. Sus 38 expediciones deportivas por los cinco continentes le han valido el reconocimiento de Deportista de Alto Nivel por el Consejo Superior de Deportes. Autor de los blogs EsportVerd y Quipus, donde comparte toda su experiencia.

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